I foro de cerrajeria en España

En el pasado mes de noviembre, los días 14 y 15, se dio en Madrid un hecho sin precedente, se reunieron en una cita única más de 1000 representantes y profesionales de la cerrajería en España en lo que ha sido el I Foro de la Cerrajería. Lo organizó la Unión de Cerrajeros de Seguridad y tuvo como objetivo poner en común todos los puntos débiles que afectan a la seguridad ciudadana. Para ello también se contaba con una delegación de alrededor de 200 policías y cerrajeros forenses que se encargaban de explicar cómo se podrían solucionar los problemas de los robos con violencia en los hogares españoles, un delito que aumentó el año pasado según las fuentes de la Policía.

Los temas a tratar eran claros, con la inclusión del propio tema de la cerrajería en el proyecto de Ley de Seguridad Ciudadana, cómo afectaba eso a los principales profesionales era un tema de obligación y debate, aunque también se realizaron otro tipo de charlas informativas, stands de exposición, talleres de formación y demostraciones in situ que llevaron a cabo algunos de los mejores cerrajeros de este país. En el tema de la cerrajería forense, los compañeros de la Policía mostraron qué esa pequeña parte del Cuerpo es una de las que mejor trabaja y que más preparada está para la ayuda a los que han sufrido un robo, su equipamiento y sus investigaciones son tomadas muy en serio a la hora de seguir las pistas de los ladrones, puesto que con ciertos patrones averiguan qué tipo de herramientas utilizan para la apertura de las puertas de los hogares y los locales comerciales de los españoles.

Al final, la gran reunión de la cerrajería en España resultó ser todo un éxito, tuvo una afluencia de público alta y todos, entre ponentes y profesionales de exposición quedaron contentos con el resultado del I Foro de la Cerrajería, un evento, que sin duda tendrá una segunda parte y posiblemente una tercera en la que se abordarán los temas de cerrajería electrónica y nuevas herramientas del futuro en este, cada día más avanzado, sector profesional.

La cuesta de Moyano: destino turístico

A un paso de la estación de Atocha, del Retiro y del Jardín Botánico. A unos metros de Caixa Forum, el Centro de Arte Reina Sofía, el Museo del Prado y el Thyssen Bornemisza. La Cuesta de Moyano tiene magia, tiene encanto y una situación excepcional.

Cuesta_de_MoyanoSin embargo, el declive de los últimos años de este espacio cultural ha sido constante. Con una historia casi centenaria como lugar de venta de todo tipo de libros, pero especialmente de segunda mano o antiguos, la Cuesta de Moyano es uno de esos lugares imprescindibles pero casi olvidados por muchos, especialmente desde que se peatonalizara la zona y se ocupara una parte de la calzada con un carril bici.

Con su treintena de casetas es un sitio perfecto para pasar horas curioseando, como se hacía antiguamente, antes de que los libros electrónicos lo ocuparan casi todo. Algo que hoy en día solo realizan los más nostálgicos.

Por eso el ayuntamiento se ha propuesto revitalizar este rincón tan emblemático de la capital y facilitar que se incorpore a los recorridos turísticos que se hacen por Madrid. ¿Cómo? En principio, lo más urgente sería conseguir reabrir las casetas que permanecen vacías. Después se plantea la posibilidad de instalar un quiosco con terraza en el que se pueda descansar y tomar algo tranquilamente, a ser posible con un libro entre las manos.

Pero aún hay más. Una de las grandes quejas de los libreros de la cuesta de Moyano era la falta de señalización, problema que también se pretende atajar. El objetivo es que la zona recupere el ambiente de hace décdas y vuelva a ser punto de encuentro y de intercambio cultural.

Trabajos imprescindibles para que la cuesta de Moyano pueda ser incluida en un proyecto de futuro pero interesante: la proposición de que el Sitio del Retiro y El Prado entren a formar parte de la lista de los lugares declarados como Patrimonio de la Humanidad. Méritos para ello sobran.

Barrios ricos, barrios pobres…o el precio de la vivienda

Puede resultar paradójico, pero no es un fenómeno extraño: en tiempos de crisis todo lo que tiene que ver con el lujo no solo se mantiene, sino que incluso crece. Y el mercado inmobiliario no podía ser menos.

Pero incluso cuando la situación económica parece mejorar, esa tendencia, lejos de cambiar, se asienta. Es lo que está ocurriendo con el precio de la vivienda en la capital. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, el precio de la vivienda en Madrid está subiendo, hasta un 6,9 por ciento en el tercer trimestre de 2015.

Pero esa subida no se refleja por igual en todos los barrios, en absoluto. Los precios se elevan sobre todo en los distritos considerados “caros”, mientras que en los más humildes el precio de la vivienda se mantiene estable o, en algunos casos, incluso disminuye significativamente.

useraDe esta manera la brecha entre barrios ricos y pobres continúa haciéndose más profunda. Entre los primeros destacan Salamanca, Chamberí, Chamartín, Centro y Retiro. Entre los más humiles se encuentran Villaverde, Puente de Vallecas, Usera y Carabanchel.

Para ser más conscientes de esa diferencia, nada mejor que comprobar el precio del metro cuadro construido. En la zona más cara, el barrido de Recoletos, roza los 6.000 el euro metro cuadrado, mientras que en el barrio más barato, San Cristóbal, ni siquiera alcanza los mil euros. 5000 euros por cada metro cuadrado de diferencia es, sin duda, significativo.

Barrio-Salamanca-Madrid_¿Y dónde han subido más los precios? En Centro (8,9%), Salamanca (5,7%), Retiro (4,3%) y Arganzuela (4,1%). En el lado opuesto se encuentran esos barrios en los que los precios se han desplomado pese a todo, como Puente de Vallecas, donde los precios bajaron un 6,2%; Villa de Vallecas, con un 4,3%, o Ciudad Lineal, donde los precios de la vivienda se rebajaron un 2,3%.

Parece así que la tendencia se afianza y que los barrios más ricos lo son cada vez más mientras que los humildes se hunden poco a poco.

Rincones escondidos de Madrid que merecen una visita

El Museo del Prado, el Reina Sofía, el Palacio Real, la Plaza Mayor…son puntos que cualquier turista que llega a Madrid quiere conocer. Pero la capital es mucho más y está llena de rincones a veces injustamente desconocidos. Vamos a hacer un pequeño recorrido por esos lugares tan hermosos como, a veces, olvidados.

Un jardín de auténtico cuento en el corazón de la capital. Así es el parque el El Capricho. Y hace honor a su nombre, un oasis que en su interior guarda un tesoro: los caprichos que la duquesa de Osuna quiso tener en este jardín, desde bellos templetes y fuentes a idílicos estanques o curiosos laberintos.

Y si hablamos de jardines, no hay que olvidarse de la Quinta de los Molinos, el Jardín Secreto de Hermosilla, el Huerto de las Monjas o el Jardín del Príncipe de Anglona.

Justo enfrente de El Retiro y la Puerta de Alcalá destaca la iglesia de San Manuel y San Benito, con su esbelta torre, su cúpula y sus fachadas blancas. Un templo de estilo bizantino que, pese a su belleza, pocos se paran a admirar.

Jardín Secreto de HermosillaVamos a hablar ahora de museos. El Museo Naval está considerado como el más antiguo de Europa. Una gran escalinata de mármol de Carrara da la bienvenida al visitante antes de entrar de lleno en maravillosas colecciones que albergan tesoros como el mapa más antiguo de América o dos pistolas que pertenecieron a Napoleón.

La Casa Museo de Sorolla es otro de esos lugares injustamente desconocidos. La que fuera residencia del pintor nos permite contemplar cómo fue su vida y parte de su obra. Recorrer las mismas estancias en las que vivió y pintó el artista es una manera magnífica de comprender un poco mejor su obra y la época en la que vivió.

También casa y museo, pero esta vez llena de fantasía, es la del Ratoncito Pérez. Un rincón perfecto para volver a sentirse como un niño o para que los más pequeños disfruten a lo grande.

Madrid ofrece mucho más de lo que pensamos, solo hay que buscar un poco más allá de lo que muestran las guías turísticas.

La historia de Madrid a través de sus tiendas más antiguas

Madrid, como toda gran ciudad tiene su historia particular y, dentro de ella, otras mucho más pequeñas pero igual de interesantes. Son las de los establecimientos más antiguos, esos que nos recuerdan como era la capital en siglos pasados.

Iniciamos nuestro recorrido en el veterano, en la farmacia de la Reina Madre, situada en el número 59 de la calle Mayor. Se fundó nada menos que en 1578 y fue farmacia de referencia en época de Felipe V. Aquí se conservan cosas tan curiosas como una receta para Miguel de Cervantes o polvo de momia para la tratar la tuberculosis o la gangrena.

calle mayor madridLa Posada del Peine se fundó en 1610 para alojar a forasteros que venía a la capital, es de hecho el hotel más antiguo de Madrid. Ha pasado de mano en mano, pero no ha dejado de ser alojamiento y hoy es un pequeño hotel lleno de encanto. Por cierto el nombre viene porque en sus inicios en las habitaciones había un peine atado con una cuerda… para evitar que los huéspedes se lo llevaran.

La Posada de la Villa está en el Madrid más añejo, entre Plaza Mayor y la calle Toledo. Fue fundada en 1642 para que cocheros y pasajeros de carruajes y diligencias pudieran reponer fuerzas. Hoy sigue siendo un magnifico horno.

Aunque quien se lleva los honores de ser considerado como el restaurante más antiguo del mundo es Botín, fundado en 1725. Se dice que aquí trabajó como friegaplatos Francisco de Goya cuando era joven.

El Botijo, fundado en 1754 como bazar en el que prácticamente se vendía de todo, quedó con el paso de los años solo como droguería y perfumería. Por cierto, Galdós lo nombra en varios de sus Episodios Nacionales.

Y paramos ahora en la que tal vez sea la librería más antigua de la capital, la Librería Religiosa-Pontifica Hernández. Especializada en temas religiosos, abrió sus puertas en 1852. De libros a accesorios como los abanicos, bastones y paraguas de Casa Diego, en la Puerta del Sol, abierta en 1800, aunque en otro local.

Acabamos de la manera más dulce, haciendo parada en la pastelería del Pozo, fundada en 1830 y en la famosísima chocolatería de San Ginés, un poco más “joven”, ya que abrió en 1894.

Deporte más barato, no hay excusas

Después de años de subidas constantes, las actividades deportivas municipales en la capital han bajado este año. En algunos casos hasta el 60%. Hacer deporte está casi al alcance de cualquiera.

Yendo por partes, lo que más se abarata es el alquiler de pistas deportivas. Aquí la rebaja llega a ese 60% en el caso de pistas de tenis y pádel.

piscinaSensiblemente inferior, pero aun así importante, es la rebaja en la entrada a las piscinas municipales, un 26%. De esta manera, en el caso de nado libre, el bono mensual cuesta 29,5 euros, frente a los 35 del pasado año. Si hablamos de bonos de 10 sesiones, la rebaja es de 45 euros a 40.

Y, además, hay un cambio de las tarifas en lo que a días se refiere. Hasta este año, la entrada a las piscinas un día de diario costaba 5 euros y en festivos 6. Ahora se paga 4 sea el día que sea. Una buena noticia, sin duda para aquellos que realizan deporte habitualmente, pero también para todos aquellos que solo utilizan las piscinas abiertas en los meses de verano.

Beneficios para todos y en especial para colectivos especialmente desfavorecidos. Personas en situación de integración, minusválidos, personas que deban realizar alguna práctica deportiva por prescripción médica tienen descuentos, así como los desempleados. Y, por otra parte la entrada reducida para jóvenes se ha ampliado hasta los 25 años.

Y quien ni aun así se anime a hacer deporte, tal vez se convenza conociendo los espacios en los que se puede realizar diferentes prácticas deportivas de manera gratuita. Y hay muchos más de los que se piensa. Solo en Madrid Río hay kilómetros de sendas ciclistas, pistas deportivas de todo tipo y zona de escalada.

Pero hay mucho más. En el Retiro se puede disfrutar de un magnífico circuito de running y, si se prefiere la escalada, hay lugares como el rocódromo de Carabanchel donde se puede disfrutar de esta afición sin gastarse un euro. Y hay muchos más, solo hay que descubrirlos.