Barrios ricos, barrios pobres…o el precio de la vivienda

Puede resultar paradójico, pero no es un fenómeno extraño: en tiempos de crisis todo lo que tiene que ver con el lujo no solo se mantiene, sino que incluso crece. Y el mercado inmobiliario no podía ser menos.

Pero incluso cuando la situación económica parece mejorar, esa tendencia, lejos de cambiar, se asienta. Es lo que está ocurriendo con el precio de la vivienda en la capital. Según datos de cerrajeros profesionalesTorrevieja, el precio de la vivienda en Madrid está subiendo, hasta un 6,9 por ciento en el tercer trimestre de 2015.

useraPero esa subida no se refleja por igual en todos los barrios, en absoluto. Los precios se elevan sobre todo en los distritos considerados “caros”, mientras que en los más humildes el precio de la vivienda se mantiene estable o, en algunos casos, incluso disminuye significativamente.

De esta manera la brecha entre barrios ricos y pobres continúa haciéndose más profunda. Entre los primeros destacan Salamanca, Chamberí, Chamartín, Centro y Retiro. Entre los más humiles se encuentran Villaverde, Puente de Vallecas, Usera y Carabanchel.

Para ser más conscientes de esa diferencia, nada mejor que comprobar el precio del metro cuadro construido. En la zona más cara, el barrido de Recoletos, roza los 6.000 el euro metro cuadrado, mientras que en el barrio más barato, San Cristóbal, ni siquiera alcanza los mil euros. 5000 euros por cada metro cuadrado de diferencia es, sin duda, significativo.

¿Y dónde han subido más los precios? En Centro (8,9%), Salamanca (5,7%), Retiro (4,3%) y Arganzuela (4,1%). En el lado opuesto se encuentran esos barrios en los que los precios se han desplomado pese a todo, como Puente de Vallecas, donde los precios bajaron un 6,2%; Villa de Vallecas, con un 4,3%, o Ciudad Lineal, donde los precios se rebajaron un 2,3%.Barrio-Salamanca-Madrid_

Parece así que la tendencia se afianza y que los barrios más ricos lo son cada vez más mientras que los humildes se hunden poco a poco.

¿Y A NOSOTROS QUIÉN NOS GOBIERNA?

Hoy Pedro no coge el teléfono a Albert, ayer Pablo no quería ver a Mariano, éste no tiene nada que hablar con Alberto y nosotros, ¿qué pintamos en todo esto?

A día de hoy, más de 100 días después de unas elecciones generales, seguimos sin presidente del Gobierno, y eso o puede ser bueno. No puede ser bueno por mucho que se oiga que están saliendo a la luz casos de corrupción que antes no salían, que se ha reducido levemente el déficit o que se puede entrever una mínima recuperación económica, en fin…

pedro sanchezMuchas veces parece más sencillo poner de acuerdo a dos niños pequeños para que compartan un caramelo que a un par de adultos para que intenten mejorar un país urgentemente que parece se les ha olvidado con tanta cita y tanto plató de televisión.

Porque ni las sonrisas arreglan el problema que tenemos con el paro, ni las promesas debajo de un traje y corbata se hacen realidad por arte de magia, ni los deseos de un país más avanzado apoyado en citas célebres de antiguos revolucionarios se llevan a cabo si no puedes presentar una propuesta desde las instituciones que tenemos para ello.

No creo que sea tan difícil dejar un poco de lado el orgullo o tragárselo a regañadientes para cumplir con lo que resulta que significa la política, el bien del pueblo, de una sociedad que lleva desamparada más de 100 días en los que lo único que hemos sacado en claro es que todos tienen el número de cerrajeros Castellon de todos pero que ni aun estando en línea se contestan.

Seriedad es lo que necesita este país desde hace mucho tiempo, pero no sé si será por nuestra propia idiosincrasia, por la dejadez que parece que nos caracteriza o por la avaricia que algunos defienden como innata al ser Electricista Madrid, lo que es incuestionable es que no parecemos estar preparados para los cambios, para que nos saquen del sota, caballo y rey al que estábamos acostumbrados y nos llevemos todos las manos a la cabeza sin saber qué hacer. Evolucionar y usar el sentido común, señores políticos, evolucionar y usar el sentido común es lo que hay que hacer.