Estados Unidos y la ausencia en el control de armas ¿Hasta cuándo?

En España se dice que las armas las carga el diablo, en Estados unidos casi podría decirse que las carga cualquiera. Porque cualquiera las tiene al alcance de la mano, y parece que sin ningún control. No es un hecho infrecuente, cada poco tiempo se produce una masacre en aquel país. En cines, en universidades, incluso en institutos. La última en un club nocturno, la mayor matanza registrada en el país desde los atentados del 11-S.

De nuevo se abrirá el debate, de nuevo se abrirán voces en contra de la falta de regulación en la venta de armas. De nuevo el mundo se estremecerá e intentará buscar un sentido a la sinrazón. Y, seguramente, de nuevo, cualquier intento por poner un límite a la venta y el uso de armas en Estados Unidos se estrellará contra un muro.

Es lo que ha ocurrido en los últimos años. Desde que Obama llegara a la presidencia ha intentado regular la tenencia de armas en el país y endurecer los controles. Pero los grupos de presión que piensan justo lo contrario parecen tener demasiada fuerza y su voz acaba siempre acallando cualquier intento de normalización.

Tal vez en esta ocasión lo vistan diciendo que ha sido un ataque al a comunidad gay, injustificable en cualquiera de los casos. Otras veces fue un asalto por motivos religiosos, un ataque de locura… Pero no importa el motivo, lo que realmente importa es que prácticamente cualquiera puede tener un arma en sus manos y una mínima razón, por absurda que sea para hacer uso de ellas, será suficiente para servir el drama en bandeja.

¿Despertará la sociedad norteamericana esta vez? Quizá el impresionante número de víctimas de este último ataque sirva para reflexionar, pero la esperanza de que se regule la tenencia de armas seguramente siga siendo eso, solo una esperanza, aunque las voces que lo pidan se levanten más alto que en otras ocasiones.