Las fiestas de San Isidro

Aunque las tradiciones no son malas, todo evoluciona, afortunadamente. Todo, incluso las festividades populares como las de San Isidro de Madrid. Hubo un tiempo en el que estas fiestas eran para todos, para los más mayores con sus típicas verbenas y su chotis en la pradera. Pero también eran las fiestas para los jóvenes, fiestas en las que se contrataba a grupos de renombre para dar conciertos, en muchos casos, gratuitos. Una época que muchos miran con añoranza, era la época de aquel Madrid de los años 80 que era referente cultural.

Pero poco a poco San Isidro quedó en la misa, la procesión, la verbena y algún que otro concierto un tanto “casposo”. Aunque, para ser honestos, sí es cierto que de vez en cuando se podía disfrutar de algún concierto a cargo de grupos del panorama musical del momento.

Las cosas cambian, poco a poco, pero cambian. En esta última edición de las fiestas patronales de la capital ha habido algo más de espacio para eso de lo que los jóvenes, o incluso nostálgicos de los viejos tiempos, disfrutan pero que horroriza a los más rancios. En Madrid ha sonado Obús, se ha escuchado el rap de El Langui y ha habido espacio para el hip hop y otro tipo de movimientos alternativos.

Todo ello sin dejar de lado a quienes disfrutan con el chotis o actuaciones tradicionales de grupos castizos. También ha habido hueco para la música clásica, para actividades dirigidas específicamente a los más pequeños y para la poesía.

Madrid ha vuelto a ser, así, de todos los madrileños. Una ciudad en la que se ha podido salir a la calle para disfrutar, sin importar los gustos. Quizá no tanto como a algunos les hubiera gustado, pero hay que entender que en ciertas cosas hay que avanzar paso a paso y con calma, muchas veces por una cuestión tan poco festiva como los presupuestos de los que se dispone.