Un plácido domingo por Madrid

Es domingo y estás atrapado en el centro de España, con la costa más que lejos y con el acceso a la montaña más que complicado. Pero la ciudad de Madrid puede ser una gran opción para pasar el domingo en familia, con amigos o incluso sólo, sin necesidad de salir de ella. Madrid no es París ni Roma en lo que a majestuosidad estética y monumental se refiere, claro está, pero tiene ese toque especial que la convierte en un lugar maravilloso si se saben exprimir sus rincones.

Así que estás ocioso por ser domingo y sales a las calles de Madrid. Sería fabuloso disfrutar del poquito de sol que hace en el Parque del Retiro. Se puede pasear relajadamente por los alrededores de los jardines de Cecilio Rodríguez, coloridos y habitados por una rica fauna. Se puede pillar una barca y meditar y reposar en esa especie de paraíso que se forma en el famoso estanque del retiro –esta es una opción muy recomendable para enamorados de lo más melosos-.

Después de habernos reconciliado con la vida en el remanso de paz que el Retiro aporta entre tanta selva urbana, tal vez nos dé tiempo de acercarnos a El Rastro, cita entrañable y castiza de las mañanas madrileñas de domingo. Este mercadillo, con casi cuatro siglos de historia, esconde toda clase de curiosidades, antigüedades, objetos, extrañezas y peculiaridades. Y ya que estamos por la zona de Curtidores y se va acercando el mediodía, nada mejor que hacer una paradita en El capricho extremeño para avituallarnos como está mandado y coger fuerzas.

Para la tarde, las opciones se multiplican. Podemos aprovechar para dar un paseo por el tranquilo y bello barrio de Salamanca, zona que tal vez en el trajín rutinario del día a día no solemos pisar. O podemos hacer una visita artística a museos como El Prado, el Reina Sofía o el Thyssen. Los domingos en Madrid pueden servir al mismo tiempo para disfrutar y descansar.