¿Y A NOSOTROS QUIÉN NOS GOBIERNA?

Hoy Pedro no coge el teléfono a Albert, ayer Pablo no quería ver a Mariano, éste no tiene nada que hablar con Alberto y nosotros, ¿qué pintamos en todo esto?

A día de hoy, más de 100 días después de unas elecciones generales, seguimos sin presidente del Gobierno, y eso o puede ser bueno. No puede ser bueno por mucho que se oiga que están saliendo a la luz casos de corrupción que antes no salían, que se ha reducido levemente el déficit o que se puede entrever una mínima recuperación económica, en fin…

pedro sanchezMuchas veces parece más sencillo poner de acuerdo a dos niños pequeños para que compartan un caramelo que a un par de adultos para que intenten mejorar un país urgentemente que parece se les ha olvidado con tanta cita y tanto plató de televisión.

Porque ni las sonrisas arreglan el problema que tenemos con el paro, ni las promesas debajo de un traje y corbata se hacen realidad por arte de magia, ni los deseos de un país más avanzado apoyado en citas célebres de antiguos revolucionarios se llevan a cabo si no puedes presentar una propuesta desde las instituciones que tenemos para ello.

No creo que sea tan difícil dejar un poco de lado el orgullo o tragárselo a regañadientes para cumplir con lo que resulta que significa la política, el bien del pueblo, de una sociedad que lleva desamparada más de 100 días en los que lo único que hemos sacado en claro es que todos tienen el número de cerrajeros Castellon de todos pero que ni aun estando en línea se contestan.

Seriedad es lo que necesita este país desde hace mucho tiempo, pero no sé si será por nuestra propia idiosincrasia, por la dejadez que parece que nos caracteriza o por la avaricia que algunos defienden como innata al ser Electricista Madrid, lo que es incuestionable es que no parecemos estar preparados para los cambios, para que nos saquen del sota, caballo y rey al que estábamos acostumbrados y nos llevemos todos las manos a la cabeza sin saber qué hacer. Evolucionar y usar el sentido común, señores políticos, evolucionar y usar el sentido común es lo que hay que hacer.